viernes, 26 de diciembre de 2014

No sobra nadie


Me ha gustado este sencillo video de la Oficina de Información del Opus Dei, con motivo de la Navidad. Está hecho con retazos de imágenes de otros videos, muchos ya publicados en su página web, que muestran pequeñas historias de personas y de iniciativas educativas o asistenciales, que trabajan para construir a su alrededor un mundo mejor. 

Son imágenes sencillas, pero tienen la fuerza de lo real y cotidiano. Y evidencian que, como afirma el Papa Francisco, es necesario desterrar de la humanidad  la inhumana cultura del descarte: aquí no sobra nadie. Para todos debe haber ocupación y vida digna. Y la razón está en Belén: para  todos y cada uno ha nacido ese Niño que es Dios y Redentor. Nadie está de más. El reto es que tengamos la generosidad de acoger a todos. 





Como contrapunto, clama al cielo la persecución que sufren los cristianos en Irak a manos del Estado islámico. Es un descarte cruel, como el que ejecutó Herodes, o como el que se ejerce con tantos no nacidos. Toda la ayuda que podamos prestarles será poca. Y con la ayuda, nuestra oración especialmente en estos días de Navidad.









martes, 23 de diciembre de 2014

Navidad, la gran fiesta de la familia


Quizá uno de los retos de nuestro tiempo es recuperar el sentido primigenio de las cosas importantes.  Y la Navidad es muy importante. Celebramos, nada menos,  que Dios se ha querido hacer uno de nosotros, naciendo en una familia como la nuestra, la de María y José.  

Por eso me ha parecido sugestivo este mensaje navideño del Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, que nos invita a caer en la cuenta de lo mucho que Dios nos quiere decir a cada uno, en estos días. Su Nacimiento en Belén nos dice mucho: sobre cómo es Dios, sobre su Amor incondicional por nosotros, y -quizá muy especialmente en este año- sobre el sentido de la familia, gran don que Dios hizo al mundo desde el principio, como ha dicho el Papa Francisco. 




¡Feliz Navidad a todos! Que es también desear que nuestras familias sean un fiel reflejo de esa cálida y acogedora familia de Jesús, María y José, donde todos se quieren con amor fiel e incondicional. A esa Familia pertenecemos... ¡nada menos! Sí, hay mucho que celebrar cuando "pillamos" el sentido divino de la Navidad.