lunes, 7 de septiembre de 2015

The monuments men: salvad el patrimonio histórico de la humanidad



The Monuments Men. Robert M. Edsel. Ed PlanetadeLibros




La destrucción y el saqueo del patrimonio cultural, artístico y religioso de las naciones es una de las grandes tragedias de las guerras. Con frecuencia no se trata de  un daño colateral, sino algo provocado a conciencia, con afán de herir, humillar o incluso borrar del mapa la conciencia histórica de una nación.


Nos llegan noticias de los estragos que el Estado Islámico está provocando en monumentos de gran valor arqueológico en Siria o Irak. Tras la invasión de EEUU en 2003, el Museo Nacional de Irak en Bagdag sufrió un terrible saqueo, en el que desaparecieron cerca de quince mil obras de arte de gran valor. Una sociedad que se precia de ser civilizada no debe acostumbrarse a estos desmanes. Un atentado contra el patrimonio de la humanidad es un atentado contra el legado común, que pertenece a todos.


Robert Edsel reivindica en este libro el trabajo de protección y recuperación de obras artísticas que un pequeño grupo de expertos realizó durante la segunda guerra mundial. Es una historia real, basada en abundantes fuentes documentales escritas por sus protagonistas.


Los “hombres de los monumentos” fue un equipo de personas, algunos expertos en arte, creado por  los aliados para que acompañaran a las tropas en su avance sobre Europa, con la misión de señalar y proteger los monumentos más importantes, y encontrar las obras de arte que hubiesen sufrido saqueo. Con escasos medios, y con frecuencia a regañadientes de sus jefes militares, ese pequeño grupo de hombres consiguió salvar gran parte del legado cultural de Europa.


El autor ha tenido acceso, entre otras fuentes históricas, a la correspondencia y notas de diario de los principales personajes de aquel equipo. Por eso logra reconstruir con realismo la vida en algunos de los frentes de guerra y en los territorios que se iban liberando, especialmente en Francia, Países Bajos y Alemania.

*

Anoto algunas ideas que me han parecido resaltables:

-          La percepción de los acontecimientos históricos por sus protagonistas, y su opinión sobre ellos, puede ser distinta de la nuestra. Ese es uno de los grandes retos de la historia, que no siempre respetan  algunos políticos y agitadores culturales seudointelectuales, que tratan de desorientar a los incautos juzgando a los personajes históricos desde la mentalidad actual. (18)

-          En situaciones de emergencia es cuando se descubre el valor de las personas abnegadas, que no piensan sólo en su interés personal. El general Eisenhower, en 1942, buscaba gente capaz de cumplir, “capaz de olvidarse de sí mismo y de su suerte personal. Ya he relevado a dos oficiales por no preocuparse más que de “injusticias”, “atropellos”, “prestigio”” en decisiones que parecían arrinconarles. (25)

- 
-          El retablo de Gante , que representa la Adoración del Cordero Místico, pintado por los hermanos Van Eyck en 1432, es una obra magistral que revolucionó la historia de la pintura por su minucioso realismo. Con él se inicia el Renacimiento en los países nórdicos. (154).

-          Un homenaje al silencio y la discreción: a menudo quienes realizan las mayores hazañas son quienes menos hablan de ellas. (166)

-          El conde von Metternich era el jefe de la Kuntchurtz, organismo de conservación cultural alemán en Paris durante la ocupación. Luchó para que los alemanes respetaran los Acuerdos Internacionales de la Convención de la Haya, y evitó saqueos caprichosos de Goebbels y Göring. Los nazis le acusaron de ser “demasiado católico” y de defender los intereses de Francia, pero en realidad era un hombre noble que no se plegó al juego nazi.(168)

-          El Tapiz de Bayeux, del siglo XI, un bordado de más de 60 metros de largo, es la descripción más detallada que se conserva acerca de la vida en la Alta Edad Media. Una reliquia religiosa, pilar de la historia cultural francesa.






martes, 1 de septiembre de 2015